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¿Qué es el formato de archivo JSON?

Descubre qué es el formato JSON y cómo funciona. Explora su estructura, los tipos de archivo y de datos que usa, las bases de datos de documentos y sus aplicaciones en el mundo real.

  • Descripción general
  • ¿Qué es JSON?
  • JSON, HTML y XML: diferencias clave
  • Tipos de datos de JSON
  • ¿Para qué se utiliza JSON?
  • ¿Qué es una base de datos de documentos JSON?
  • Conclusión
  • Preguntas frecuentes sobre JSON
  • Clientes que usan Snowflake
  • Recursos

Descripción general

La mayoría de las aplicaciones web y móviles actuales dependen de un formato estándar para compartir información: notación de objetos de JavaScript (JavaScript Object Notation, JSON. 

JSON, el formato de intercambio de datos ligero y basado en texto, sustenta las API que conectan aplicaciones, los archivos de configuración que definen los servicios en la nube y la forma en que los datos se empaquetan para su uso por algoritmos de IA.

Los desarrolladores valoran los archivos JSON por su facilidad de uso y su amplia compatibilidad con la mayoría de los lenguajes de programación. En este artículo exploramos en profundidad esta tecnología ampliamente utilizada y analizamos algunas de las formas en que se implementa.

¿Qué es JSON?

Creado a principios de la década de 2000 como alternativa más sencilla al voluminoso lenguaje de marcado XML, JSON (JavaScript Object Notation) es un formato ligero para transferir datos entre servidores y aplicaciones web.

Aunque se originó con JavaScript, el lenguaje que hizo interactivas las páginas web, JSON no se limita a él. Su fortaleza radica en su flexibilidad. La mayoría de los lenguajes de programación modernos pueden leer archivos JSON.

Varias características clave lo distinguen. Por una parte, JSON organiza los datos en pares clave-valor, que funcionan como etiquetas asociadas a detalles. Por ejemplo, puede tomar un nombre como “Alice Jones” y asociarlo a otra información, como una dirección de correo electrónico o un número de teléfono, para crear un único registro u objeto.

JSON también puede organizar múltiples entradas en arrays (vectores), como una lista de las compras recientes de Alice: “zapatos”, “chaqueta” y “reloj”.

Mediante la anidación, es posible combinar objetos y arrays, de modo que el perfil de Alice ofrezca una visión más completa de sus actividades al reunir información sobre su historial de compras, datos de pago y direcciones de envío.

En conjunto, estas características permiten a los desarrolladores representar registros complejos en un formato estandarizado fácil de compartir y reutilizar.

JSON, HTML y XML: diferencias clave

JSON, HTML (lenguaje de marcado de hipertexto) y XML (lenguaje de marcado extensible) se encuentran entre los formatos más populares para almacenar y transmitir datos web y móviles. Aunque comparten algunos puntos fuertes, cada uno tiene sus propias ventajas. A continuación, se presenta una comparación:

 

JSON y HTML

Aunque tanto JSON como HTML son formatos basados en texto y “legibles para las personas”, es decir, los datos están escritos de forma que cualquier persona puede entenderlos, cumplen funciones muy distintas.

Los desarrolladores recurren a JSON, por ejemplo, cuando quieren intercambiar información, como enviar los datos de una cuenta a una aplicación móvil o transmitir actualizaciones entre servicios en la nube. HTML, en cambio, es analizado directamente por los navegadores, que procesan sus etiquetas para mostrar lo que realmente se ve en una página web, desde titulares e imágenes hasta vídeos incrustados.

 

JSON y XML

XML se desarrolló en la década de los 90 como una forma de estructurar y transportar datos mediante etiquetas, del mismo modo que HTML describe el diseño de las páginas web. Pronto se convirtió en una solución de uso general para intercambiar datos entre sitios web y empresas; no obstante su estructura compleja resultaba poco práctica para los desarrolladores.

Cuando JSON surgió con una sintaxis más ligera basada en pares clave-valor y arrays en lugar de un marcado complejo, los desarrolladores lo adoptaron rápidamente.

Las diferencias son significativas. La mayoría de los lenguajes de programación pueden analizar JSON de forma rápida y directa, mientras que XML suele requerir procesamiento adicional. Esa eficiencia, junto con tamaños de archivo más reducidos, explica por qué JSON es el formato preferido para API web, aplicaciones móviles y servicios en la nube. En cambio, XML suele reservarse hoy para sistemas heredados.

Tipos de datos de JSON

En JSON, los fragmentos de datos se ajustan a tipos definidos específicamente. Estos tipos de datos indican a las aplicaciones cómo interpretar la información, ya sea texto, un número, una lista o un registro.

Reglas claras como estas hacen que JSON sea fácil de validar y fiable para compartir entre lenguajes de programación. 

Algunos de los tipos de datos principales son: 

 

Cadenas

Una cadena es texto entre comillas dobles. Puede incluir letras, números, símbolos o caracteres Unicode. Se utiliza habitualmente para nombres, descripciones, direcciones y otros campos de texto.

 

Números

Pueden ser enteros o decimales, positivos o negativos. Siguen la forma en que JavaScript almacena los números en los ordenadores e incluyen valores como precios, cantidades, ID y estadísticas.

 

Valores Booleanos

Un valor booleano indica si un dato es verdadero o falso. Por ejemplo, puede reflejar si una cuenta está activa (verdadero) o inactiva (falso), o si una función está habilitada (verdadero) o deshabilitada (falso).

 

Nulo (null)

Como indica su nombre, nulo representa la ausencia de datos. En JSON, significa que un campo existe pero está vacío, como un código de descuento no utilizado en un formulario de compra en línea o la ausencia de un segundo nombre en una solicitud de empleo.

 

Arrays

Los arrays son listas de valores entre corchetes: [ ]. Pueden contener cadenas, números, objetos, valores booleanos, valores nulos u otros arrays. Se utilizan con frecuencia para listas como artículos en un carrito de compra, entradas en un historial de transacciones o productos en un catálogo.

 

Objetos

Los objetos son colecciones de pares clave-valor entre llaves: { }. Las claves se escriben como cadenas y se asocian a valores, creando conjuntos de campos diferenciados. Suelen utilizarse para agrupar información relacionada, como perfiles de clientes con nombres, direcciones de correo electrónico y números de teléfono específicos.

¿Para qué se utiliza JSON?

Los desarrolladores utilizan JSON de diversas formas para mover datos entre sistemas, almacenarlos e interpretarlos. Estos son algunos de los casos de uso más comunes y prácticos:

 

Respuestas de API e intercambio de datos

JSON se utiliza ampliamente para transferir datos entre sistemas y lenguajes de programación gracias a su estructura ligera y su amplia compatibilidad. Las API lo emplean para empaquetar solicitudes y respuestas, por ejemplo, cuando una aplicación de compras envía los detalles de un pedido a un servicio de pago y recibe un código de aprobación a cambio. Su sintaxis compacta hace que estos intercambios sean rápidos de transmitir y fáciles de analizar.

 

Archivos de configuración de aplicaciones

Las aplicaciones suelen utilizar archivos JSON para almacenar ajustes como ubicaciones de servidores, credenciales de inicio de sesión y opciones de visualización. Como el formato es fácil de leer y editar, los desarrolladores pueden actualizar estos archivos con agilidad y sin añadir complejidad innecesaria. 

 

Almacenamiento de preferencias y configuraciones de usuario

Las aplicaciones web y móviles utilizan JSON para guardar y cargar preferencias de usuario, como el idioma, los temas o las notificaciones. Almacenar estos datos en formatos estructurados permite a las aplicaciones ofrecer experiencias más personalizadas a los usuarios en línea. 

 

Datos en tiempo real en aplicaciones web y móviles

La estructura ligera de JSON facilita el envío y procesamiento de datos, algo crucial en escenarios en tiempo real. Por ejemplo, permite que los mensajes de chat aparezcan al instante, que los paneles se actualicen con la información más reciente y que los marcadores deportivos en directo cambien cuando se produce una anotación.

 

Integración entre microservicios

En entornos de nube, las empresas suelen dividir sus aplicaciones en microservicios, pequeños componentes independientes que gestionan funciones como el procesamiento de pagos o el envío de notificaciones. Estos servicios utilizan JSON para intercambiar información entre plataformas, lo que permite que los datos fluyan sin fricciones entre sistemas basados en distintas tecnologías.

¿Qué es una base de datos de documentos JSON?

Las bases de datos de documentos JSON almacenan los registros como “documentos” completos codificados en JSON en lugar de en filas y columnas como un sistema tradicional. Cada archivo JSON puede contener pares clave-valor y arrays, lo que permite que un único registro capture información compleja, como un producto con sus especificaciones, imágenes y reseñas.

La mayoría de las bases de datos de documentos JSON pertenecen a la familia NoSQL, lo que significa que no dependen de tablas rígidas. Plataformas como MongoDB, Couchbase y Redis almacenan JSON directamente y pueden ampliarse fácilmente distribuyendo los datos en más servidores. Esto las convierte en una gran opción para contenido semiestructurado o no estructurado, como documentos, fuentes de redes sociales y datos de sensores.

Las bases de datos SQL tradicionales, como Oracle, PostgreSQL y MySQL, también han incorporado compatibilidad con JSON.

Conclusión

Gracias a su estructura ligera y su aplicabilidad multiplataforma, JSON se ha convertido en un pilar del desarrollo de software moderno. Desde las API que impulsan integraciones empresariales hasta los servicios en la nube basados en intercambios continuos de datos, JSON mueve la información con claridad entre sistemas y mantiene las aplicaciones interoperables. Su formato sencillo y su amplia compatibilidad ofrecen a los desarrolladores una forma fiable de crear soluciones con rapidez y mantener los servicios alineados. Esa ubicuidad ha convertido a JSON en la base de API, aplicaciones web y plataformas en la nube. 

Para los equipos de tecnología de la información (TI) y los desarrolladores, dominar este formato es ya un requisito básico para crear sistemas escalables y flujos de trabajo eficientes. La mejor forma de perfeccionarlo es mediante la práctica: explora ejemplos de JSON, prueba herramientas y utiliza el formato en tus propios flujos de datos.

Preguntas frecuentes sobre JSON

JSON es una forma sencilla de organizar información para que distintos programas web y móviles puedan entenderla del mismo modo. Imagina una lista de la compra en la que cada artículo tiene una etiqueta, como leche o pan, y un número que indica la cantidad que quieres. JSON estructura la información en formato etiqueta-valor, lo que facilita que las aplicaciones la compartan y la utilicen.

No. De hecho, es uno de los malentendidos más habituales. JSON es un formato de intercambio de datos, es decir, proporciona una forma estructurada de representar y transferir información entre sistemas. Un lenguaje de programación, en cambio, da instrucciones a los ordenadores para ejecutar acciones. JSON no indica a un ordenador qué hacer. Simplemente organiza los datos que utilizan otros programas.

Prácticamente cualquier persona o sistema relacionado con el software moderno interactúa con JSON de alguna forma. Los desarrolladores lo utilizan para transferir datos entre sistemas de front-end y back-end, o entre distintos servicios dentro de una aplicación. Las API lo emplean para enviar y recibir datos. Los equipos de datos lo utilizan para mover información semiestructurada, como registros o actividad de usuarios, a bases de datos o almacenamiento en la nube. Los modelos de lenguaje de IA también dependen de JSON para empaquetar solicitudes y estructurar resultados, lo que permite que las aplicaciones los interpreten. Además, los proveedores de plataformas en la nube lo utilizan como formato estándar para sus API, lo que lo convierte en el lenguaje predeterminado de integración en la infraestructura digital actual.

Aunque JSON nació a partir de JavaScript, su utilidad va mucho más allá. 

En JavaScript, JSON puede convertirse en objetos utilizables con JSON.parse, que lee y convierte cadenas JSON en objetos JavaScript. También puede realizar el proceso inverso con JSON.stringify, que toma un objeto y lo transforma en texto JSON. Este intercambio facilita que las páginas web obtengan datos de las API, actualicen contenido al instante y envíen cambios a un servidor. 

JSON no se limita a JavaScript, pero su combinación sigue siendo una de las formas más habituales y eficientes de utilizarlo en aplicaciones web modernas.

A pesar de su simplicidad y popularidad, JSON tiene algunas limitaciones. 

Su formato de texto plano facilita la lectura, pero puede resultar voluminoso en comparación con formatos binarios, lo que añade sobrecarga al manejar conjuntos de datos muy grandes. Muchos desarrolladores lo solucionan comprimiendo JSON o recurriendo a alternativas más ligeras cuando la escala se convierte en un reto. 

JSON tampoco tipifica los datos de forma estricta, por lo que números, fechas y otros valores pueden interpretarse de forma incoherente entre sistemas. Estandarizar esquemas y utilizar herramientas de validación ayuda a reducir ese riesgo. 

La seguridad es otra consideración, ya que entradas JSON mal validadas pueden provocar ataques de inyección. La solución pasa por validar rigurosamente las entradas y analizar los datos con cuidado. 

Por último, aunque JSON gestiona bien datos semiestructurados, puede volverse complejo cuando los registros están muy anidados. En estos casos, los desarrolladores suelen dividir los datos en partes más pequeñas o reestructurar los registros para que sean manejables.