La integración de datos elimina la introducción manual de datos, reduce los errores y automatiza los flujos de trabajo entre aplicaciones, lo que mejora la eficiencia y la velocidad operativas. Sin integración, las organizaciones pueden sufrir incoherencias en los datos, duplicación de tareas o la incapacidad de responder con rapidez a las necesidades de los clientes. Las operaciones empresariales que requieren visibilidad en tiempo real entre departamentos —por ejemplo, equipos de ventas que necesitan comprobar el inventario, equipos financieros que requieren acceso a los datos de pedidos o directivos que necesitan informes consolidados— requieren plataformas de datos integradas. La integración de datos puede ayudar a que los modelos de analítica predictiva e IA accedan a datos más completos y coherentes de todo el ecosistema tecnológico de una organización, siempre que se cumplan los requisitos de calidad de datos, gobernanza e implementación.