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¿Qué es la computación en la nube? Ventajas, ejemplos y soluciones

Descubre qué es la computación en la nube y cómo funciona. Explora los tipos de nube, las tecnologías, los ejemplos y las ventajas de la computación en la nube para las empresas.

  • Descripción general
  • ¿Qué es la computación en la nube?
  • ¿Cómo funciona la computación en la nube?
  • Tipos de computación en la nube
  • Componentes de la computación en la nube
  • Servicios de computación en la nube
  • Ventajas de la computación en la nube
  • Desafíos de la computación en la nube
  • Ejemplos y casos de uso de la computación en la nube
  • Conclusión
  • Preguntas frecuentes sobre la computación en la nube
  • Clientes que usan Snowflake
  • Recursos de Snowflake

Descripción general

La computación en la nube representa un hito fundamental en la evolución de la tecnología en las últimas dos décadas. Al permitir la prestación de servicios de tecnología de la información (TI) a través de Internet en lugar de infraestructuras on-premise, la computación en la nube está transformando la forma en que las empresas escalan e innovan en todos los sectores.

En esta guía, analizamos en detalle qué es la computación en la nube, cómo funciona, sus ventajas, sus desafíos y los casos de uso clave de la computación en la nube.

¿Qué es la computación en la nube?

La computación en la nube ofrece servicios informáticos bajo demanda a través de Internet mediante un modelo de precios basado en el consumo. Elimina la necesidad de que las organizaciones compren, posean y mantengan costosas infraestructuras, como servidores, almacenamiento y hardware de red. 

El auge de la computación en la nube es similar a la evolución de la electricidad. Hace más de un siglo, las fábricas tenían que construir sus propias centrales para generar la electricidad que necesitaban para funcionar. Hoy en día, simplemente se conectan a la red eléctrica y pagan por la electricidad que consumen. La computación en la nube funciona de manera similar, pero aplicada a la capacidad de cómputo. En lugar de invertir en costosos servidores y software, las empresas pueden, en esencia, alquilar la capacidad que necesitan cuando la necesitan.

La computación en la nube no solo es más rentable que la infraestructura on-premise tradicional, sino que también es más rápida y flexible. Los principales servicios en la nube se ejecutan en una red global de servidores seguros, lo que permite acceder a archivos, aplicaciones y servicios en cualquier momento y desde cualquier lugar. Con la computación en la nube, las empresas pueden ampliar o reducir sus recursos según sea necesario, optimizar el trabajo remoto y hacer que los gastos tecnológicos sean más predecibles.

La computación en la nube no solo impacta a las empresas, sino que impulsa casi todo lo que hacemos en línea, desde el comercio electrónico y el streaming hasta los videojuegos.

¿Cómo funciona la computación en la nube?

La computación en la nube consta de tres componentes principales: centros de datos, virtualización y redes. Agrupa grandes recursos de computación —como servidores, almacenamiento y redes— en enormes centros de datos a los que los usuarios pueden acceder bajo demanda a través de Internet. Con el software de virtualización, los recursos de un servidor físico se pueden dividir en varios servidores virtuales flexibles. Las redes de alta velocidad son un componente crucial de la computación en la nube, ya que permiten una baja latencia, una alta fiabilidad y una escalabilidad más sencilla. 

Las operaciones en la nube requieren cinco componentes clave:

 

1. Agrupación de recursos

Los enormes centros de datos con numerosos servidores, almacenamiento a gran escala y redes de alta velocidad comparten recursos para ofrecerse como una única entidad operativa al cliente. El software de virtualización permite a los proveedores de nube crear varios servidores virtuales que se ejecutan en un único servidor físico. 

 

2. Orquestación

Las herramientas de orquestación, como OpenStack y AWS Auto Scaling, pueden asignar recursos al instante a petición de los usuarios.

 

3. Prestación de servicios

Es el modelo mediante el cual los proveedores de servicios en la nube ofrecen recursos de computación a través de Internet bajo demanda. La mayoría de los servicios en la nube se ofrecen en una de estas cuatro modalidades: infraestructura como servicio (IaaS), plataforma como servicio (PaaS), software como servicio (SaaS) o informática sin servidor (serverless), según las necesidades del usuario.

 

4. Acceso

Los usuarios finales acceden a los servicios a través de navegadores web, API o aplicaciones móviles mediante un modelo de pago por consumo.

 

5. Seguridad y supervisión

Los proveedores de nube ayudan a garantizar un acceso seguro mediante cifrado, firewalls y otros métodos. La redundancia suele integrarse en los servicios en la nube para permitir una recuperación rápida en caso de fallo del servicio.

Tipos de computación en la nube

Hay cuatro modelos principales de computación en la nube:

 

Nube pública

Operadas por proveedores externos, las nubes públicas ofrecen servicios de cómputo, almacenamiento y red bajo demanda a las empresas de forma remota. Las nubes públicas son una forma rentable, rápida y flexible para que las empresas accedan a capacidad de computación de alto rendimiento sin necesidad de invertir en infraestructura local (on-premise).

 

Nube privada

Las nubes privadas son propiedad de una organización, que las gestiona, y se alojan en su propio centro de datos en lugar de en uno público. Las nubes privadas proporcionan acceso a recursos de computación, almacenamiento y red únicamente a los usuarios internos y no están disponibles para usuarios externos. Esto permite un mayor control y políticas de seguridad más sólidas que en una nube pública. 

 

Nube híbrida

La nube híbrida combina entornos on-premise y de nube y ofrece a las empresas la flexibilidad de ejecutar algunos workloads en la nube mientras mantienen otros en su propia infraestructura, lo que proporciona mayor adaptabilidad, escalabilidad y control. 

 

Multinube 

Un entorno multinube hace referencia al uso de dos o más servicios en la nube de diferentes proveedores. Este enfoque permite a las empresas decidir dónde ejecutar sus workloads y seleccionar las funciones y servicios que mejor se ajustan a sus necesidades. Esto puede mejorar el rendimiento y ayudar a evitar la dependencia de un único proveedor.

Componentes de la computación en la nube

En segundo plano, operan diversos componentes que hacen posible la computación en la nube y su capacidad para ofrecer servicios escalables, seguros y eficientes.

 

Recursos de cómputo 

Las CPU y GPU son el motor de la nube, ya que proporcionan la potencia necesaria para ejecutar aplicaciones, máquinas virtuales y contenedores.

 

Sistemas de almacenamiento

Los sistemas de almacenamiento ayudan a garantizar que los datos se puedan guardar, recuperar y mantener de forma segura. Los servicios de almacenamiento amplían su capacidad a medida que crecen las necesidades.

 

Redes 

Las redes de alta velocidad proporcionan a los usuarios una experiencia fluida, prácticamente indistinguible de la de trabajar en un sistema on-premise.

 

Herramientas de supervisión y gestión

Estas herramientas automatizadas supervisan el uso y el rendimiento del sistema para que la capacidad de los servicios pueda ampliarse cuando sea necesario.

 

Servicios de seguridad e identidad

El cifrado, los firewalls y los controles de acceso protegen a los clientes y sus datos al permitir el acceso únicamente a usuarios autorizados.

 

API y herramientas de desarrollo

Permiten a los desarrolladores crear, automatizar e integrar aplicaciones y servicios en el entorno de nube.

Servicios de computación en la nube

A la hora de elegir un servicio de computación en la nube, existen varios modelos de servicio principales que responden a distintas necesidades empresariales. 

 

Infraestructura como servicio (IaaS)

IaaS es el tipo más básico de servicio en la nube y permite a las empresas alquilar infraestructura de TI bajo un modelo de pago por consumo. 

 

Plataforma como servicio (PaaS)

PaaS proporciona plataformas bajo demanda que permiten desarrollar, probar, desplegar y gestionar aplicaciones de software. Es una forma rentable y eficiente para que los desarrolladores creen aplicaciones sin tener que configurar y gestionar la infraestructura necesaria. 

 

Software como servicio (SaaS)

SaaS ofrece aplicaciones de software bajo demanda a las que los usuarios acceden a través de Internet, normalmente mediante suscripción. El proveedor de nube aloja y gestiona la aplicación y la infraestructura subyacente, incluido todo el mantenimiento.

Ventajas de la computación en la nube

La computación en la nube presenta muchas ventajas, entre las que se incluyen las siguientes:

 

Rentabilidad

Los servicios en la nube reducen la necesidad de realizar costosas inversiones en hardware on-premise.

 

Escalabilidad y flexibilidad

Con la computación en la nube, es más fácil ajustar los recursos al alza o a la baja en función de la demanda.

 

Mejora de la colaboración y accesibilidad global

La computación en la nube permite a los equipos remotos acceder a archivos y servicios en cualquier momento y desde cualquier lugar, sin importar su ubicación geográfica.

 

Recuperación ante desastres y continuidad del negocio

Los servicios en la nube suelen incluir copias de seguridad fiables y mecanismos de recuperación rápida en caso de fallo.

 

Implementación e innovación más rápidas

Los desarrolladores pueden crear, probar y distribuir aplicaciones y servicios sin tener que crear primero la infraestructura subyacente.

 

Mejora de la seguridad y el cumplimiento 

Los servicios en la nube suelen ofrecer controles integrados y soporte para el cumplimiento normativo con el fin de proteger los datos frente a ataques. 

Desafíos de la computación en la nube

A pesar de las numerosas ventajas que la computación en la nube ofrece a las empresas, hay que tener en cuenta algunos desafíos:

 

Seguridad y privacidad de los datos

Usar una nube pública puede implicar un menor control y seguridad sobre los datos. En última instancia, tanto las organizaciones como los proveedores de servicios en la nube tienen la responsabilidad de garantizar que los datos estén protegidos frente a filtraciones y que existan controles de acceso adecuados. 

 

Dependencia del proveedor

Es fácil optar por un único proveedor de nube y asignarle todos los workloads, simplemente porque es la opción más sencilla. Sin embargo, no todos los proveedores de nube destacan en los mismos tipos de workloads. Evita la dependencia de un único proveedor desde el principio explorando varias opciones y asignando cada workload a la plataforma más adecuada.

 

Problemas de cumplimiento y regulatorios

La naturaleza virtual de la computación en la nube implica que los datos pueden cruzar fronteras sin que la organización lo sepa. Esto puede generar riesgos de incumplimiento si la organización está sujeta a requisitos de soberanía de datos u otras normativas similares.

 

Tiempo de inactividad y fiabilidad

Aunque los proveedores de servicios ofrecen supervisión continua y servicios de recuperación ante desastres de forma regular, y están sujetos a acuerdos de nivel de servicio (SLA), no hay garantía de que los workloads en la nube sean 100 % fiables ni de que ese nivel de fiabilidad se mantenga a lo largo del tiempo.

 

Gestión de costes

Aunque los servicios en la nube basados en suscripción suelen ser rentables, pueden resultar costosos si no se controla adecuadamente el uso. Las organizaciones deben supervisar de cerca el consumo para evitar gastos descontrolados.

Ejemplos y casos de uso de la computación en la nube

La computación en la nube ha demostrado ser eficaz para resolver algunos de los desafíos empresariales más comunes, como los siguientes:

 

Copia de seguridad y recuperación ante desastres

La computación en la nube ofrece una forma más rápida y rentable de realizar copias de seguridad y restaurar datos en caso de desastre gracias a su naturaleza siempre activa, lo que favorece la continuidad del negocio. 

 

Analíticas e inteligencia empresarial en tiempo real

A diferencia de la mayoría de los centros de datos on-premise, las plataformas en la nube cuentan con la capacidad de cómputo necesaria para analizar grandes volúmenes de datos, a menudo en tiempo real, lo que permite a las empresas tomar decisiones más inteligentes con mayor rapidez. 

 

Desarrollo e implementación de aplicaciones

Con una plataforma PaaS, los desarrolladores disponen de un entorno más flexible, escalable y rentable para crear, probar y gestionar aplicaciones. La nube elimina la necesidad de configurar y gestionar la infraestructura de TI adicional necesaria para lanzar una aplicación al mercado.

 

Aprendizaje automático y entrenamiento de modelos de IA

La computación en la nube proporciona la potencia, la escalabilidad y la flexibilidad necesarias para los workloads de entrenamiento de modelos de IA y aprendizaje automático. A medida que estas tecnologías evolucionan, también lo hacen sus necesidades de infraestructura. Con la computación en la nube, las organizaciones no tienen que invertir continuamente en sistemas heredados para responder a esas demandas.

 

Plataformas de colaboración y trabajo remoto

La computación en la nube ofrece un espacio de trabajo centralizado al que se puede acceder desde cualquier parte del mundo y en cualquier momento. La posibilidad de que los empleados accedan a servicios en la nube desde sus propios dispositivos, independientemente de su ubicación, optimiza el trabajo remoto y la colaboración.

Conclusión

La computación en la nube se ha convertido en una parte esencial de la mayoría de las organizaciones en la actualidad, ya sea como tecnología que sustenta sus operaciones o como la base de los servicios que prestan a sus clientes.

Al ofrecer recursos de computación seguros, escalables y rentables bajo demanda, la nube reduce o elimina la necesidad de que las organizaciones inviertan continuamente en infraestructura de TI y en los recursos necesarios para su gestión. Asimismo, la computación en la nube ofrece una potente plataforma para la innovación al poner a disposición de los desarrolladores un ecosistema único en el que pueden crear, probar y gestionar aplicaciones con mayor facilidad. Además, gracias a sus capacidades de red de alto rendimiento, la nube es una herramienta esencial para aprovechar nuevas tecnologías como la IA y el aprendizaje automático (ML).

En resumen, la computación en la nube no es solo una opción de TI, sino una herramienta estratégica para el crecimiento y la competitividad en las empresas modernas de prácticamente todos los sectores.

Preguntas frecuentes sobre la computación en la nube

La infraestructura de TI tradicional requiere que las organizaciones compren y mantengan costosos servidores, almacenamiento y redes, mientras que la computación en la nube ofrece los mismos servicios bajo demanda a través de Internet mediante un modelo de pago por consumo.

La computación en la nube se basa en varias tecnologías clave que funcionan de forma conjunta. Los recursos de cómputo proporcionan la potencia necesaria para aplicaciones y entornos virtuales. Las redes permiten conexiones rápidas y fiables entre los usuarios y los centros de datos. Las herramientas de supervisión realizan un seguimiento del rendimiento, el uso y los costes. Los controles de seguridad y los servicios de identidad protegen los datos mediante cifrado y controles de acceso. Las API para desarrolladores permiten la creación, automatización e integración de aplicaciones basadas en la nube con otro software.

Las soluciones de computación en la nube forman parte de muchos servicios y aplicaciones cotidianas. Por ejemplo, el correo electrónico en la web permite a los usuarios enviar, recibir y almacenar mensajes sin necesidad de gestionar sus propios servidores de correo. Los servicios de streaming ofrecen contenido de vídeo y audio bajo demanda a través de una infraestructura basada en la nube. Las plataformas de almacenamiento y uso compartido de archivos proporcionan acceso seguro y escalable a documentos y contenido multimedia a través de Internet desde cualquier dispositivo. Además, las aplicaciones empresariales, como las herramientas de colaboración, las plataformas de analíticas de datos y otros programas informáticos, dependen de la nube para garantizar flexibilidad, eficiencia y accesibilidad en múltiples ubicaciones.