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¿Qué es la soberanía de datos? Desafíos y prácticas recomendadas

Descubre qué es la soberanía de datos, cómo funciona y en qué se diferencia de otros conceptos relacionados, como la residencia y la localización de datos. Comprende por qué es importante, cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan las organizaciones para cumplir las normativas de soberanía de datos y las prácticas recomendadas para gestionar dicha soberanía cuando se opera en la nube.

  • Descripción general
  • ¿Qué es la soberanía de datos?
  • ¿Cómo funciona la soberanía de datos?
  • Comparación entre soberanía de datos, residencia de datos y localización de datos
  • ¿Por qué es importante la soberanía de datos?
  • Desafíos de la soberanía de datos
  • Prácticas recomendadas para gestionar la soberanía de datos
  • Soberanía de datos en la computación en la nube
  • Conclusión
  • Preguntas frecuentes sobre soberanía de datos
  • Recursos de Snowflake

Descripción general

Ahora que los datos empresariales se mueven rápidamente por todo el mundo gracias a la nube, es más importante que nunca saber quién controla esos datos y a qué leyes están sujetos. Las organizaciones globales deben enfrentarse a un complejo entramado de normativas de protección de datos que pueden variar de una región a otra, desde los estrictos requisitos del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea hasta leyes de privacidad de datos como la Ley de Privacidad del Consumidor de California (CCPA). 

Para cualquier organización que opere en la nube, recopile y procese información de clientes, o que actúe a nivel internacional, la soberanía de datos se ha convertido en una cuestión empresarial de gran importancia. Comprender la soberanía de datos es esencial para evitar multas y sanciones cuantiosas, preservar la confianza de los clientes y garantizar la continuidad del negocio.

¿Qué es la soberanía de datos?

La soberanía de datos es el principio según el cual la información digital está sujeta a las leyes y estructuras de gobernanza del país o región donde se recopila o almacena. Esto significa que los datos se rigen por el marco legal del lugar donde se almacenan físicamente, incluso si la organización propietaria de dichos datos está ubicada en otro lugar.

El concepto de soberanía de datos tiene implicaciones importantes en la forma en que las organizaciones abordan la protección de datos y el cumplimiento normativo. Cuando una organización almacena datos en una ubicación geográfica específica, debe cumplir las leyes y normativas de datos de ese país o región. Los requisitos de soberanía de datos se refieren principalmente a las leyes locales relativas a la privacidad y la seguridad de los datos, como la protección de los datos confidenciales frente a filtraciones y el control de quién tiene acceso a qué datos.

¿Cómo funciona la soberanía de datos?

La soberanía de datos funciona al garantizar que los datos se rigen por las leyes del país o la región donde se recopilan, almacenan o procesan. Normalmente, existe una relación jurídica entre la ubicación de los datos y las leyes de esa jurisdicción que regulan cómo deben gestionarse.

Para cumplir los requisitos de soberanía de datos, las organizaciones deben documentar cuidadosamente dónde están almacenados sus datos y cómo se mueven de un país a otro, ya que la superposición de normativas puede generar obligaciones complejas.

El cumplimiento de la soberanía de datos suele implicar almacenar los datos en centros de datos locales, aplicar requisitos de residencia o localización a los datos confidenciales y usar soluciones de nube soberana diseñadas para restringir dónde se guardan los datos y quién puede acceder a ellos.

Comparación entre soberanía de datos, residencia de datos y localización de datos

Estos tres conceptos están relacionados, pero no son intercambiables. Analicemos sus diferentes implicaciones legales y operativas:

 

Soberanía de datos

La soberanía de datos es el concepto según el cual los datos están sujetos a las leyes y normativas del país o la región donde se encuentran. La soberanía de datos no implica que los datos deban permanecer en una ubicación específica, sino que las organizaciones deben cumplir las leyes de cada jurisdicción donde esos datos se encuentren físicamente ubicados.

 

Residencia de datos

La residencia de datos es principalmente una decisión empresarial voluntaria sobre el lugar en el que una organización planea almacenar físicamente sus datos. Las organizaciones pueden optar por almacenar datos en una región específica por una serie de motivos, como simplificar el cumplimiento o por cuestiones de rendimiento. Siempre que una organización decida almacenar sus datos, estos quedan sujetos a la legislación vigente en ese territorio.

 

Localización de datos

La localización de datos es un concepto que suele utilizarse indistintamente con el de la residencia de datos; sin embargo, existe una diferencia importante. La localización de datos se refiere a situaciones en las que algunos gobiernos exigen que los datos recopilados dentro de sus fronteras permanezcan en ellas para garantizar el cumplimiento de sus leyes o normativas locales. A diferencia de la residencia de datos, la localización de datos no es opcional para las organizaciones, sino que deben cumplirla. Algunos ejemplos de países que han desarrollado leyes estrictas de localización de datos son Rusia, China y la India.

¿Por qué es importante la soberanía de datos?

La importancia de la soberanía de datos está muy vinculada al crecimiento de los entornos de computación en la nube, que se han convertido en parte fundamental de las estrategias globales de crecimiento de muchas organizaciones modernas. Los entornos de nube son actualmente una infraestructura empresarial esencial, ya que cada vez más aplicaciones corporativas migran a la nube.

Gracias a la llegada de la computación en la nube, la forma en que las organizaciones almacenan y gestionan los datos ha cambiado significativamente en las últimas dos décadas. Los datos ya no se almacenan únicamente en unidades locales o servidores on-premise. Además, dada la amplia distribución de los datos en varios entornos de nube, las organizaciones deben abordar con sumo cuidado la seguridad y el cumplimiento para mitigar el riesgo de filtraciones de datos o vulneraciones de la privacidad

El concepto de soberanía de datos ha surgido en paralelo al establecimiento de diversas leyes y marcos normativos de protección de datos, como el RGPD de la Unión Europea. Las organizaciones que incumplan estas leyes cuando sean aplicables pueden enfrentarse a graves problemas legales, incluidas sanciones financieras severas. Por ejemplo, las multas impuestas en virtud del RGPD podrían suponer un porcentaje de los ingresos globales de una organización.

Dado que el control del acceso a datos confidenciales es un elemento clave de la soberanía de datos (¿quién tiene acceso a qué datos?), este desempeña un papel importante a la hora de proteger a las organizaciones frente al daño a la reputación y la pérdida de confianza de los clientes que puede resultar de una grave filtración de datos. Además, está la consideración de la continuidad del negocio. Las estrategias de soberanía de datos exigen que las organizaciones reflexionen detenidamente sobre dónde residen sus datos y qué normativas deben seguir, lo que facilita el acceso a los datos y su recuperación en caso de emergencia.

Desafíos de la soberanía de datos

La soberanía de datos presenta una serie de desafíos para las organizaciones:

 

La complejidad de someterse a varias jurisdicciones

Cuando una organización genera datos en un país o una región, pero los almacena o procesa en otro lugar, debe asegurarse de cumplir los requisitos legales de ambas jurisdicciones. Esto se convierte en un desafío mucho mayor para las empresas que operan a nivel mundial y que potencialmente se enfrentan a decenas de marcos legales diferentes que deben cumplir. Toda esta complejidad requiere experiencia jurídica y un seguimiento minucioso.

 

El coste de implementar los requisitos de localización

Cumplir los requisitos de localización de datos puede generar un coste considerable para las organizaciones, entre ellos costes de infraestructura, de cumplimiento y legales. Además, las ineficiencias operativas derivadas del cumplimiento de estos requisitos pueden suponer una carga financiera adicional. En concreto, las organizaciones más pequeñas pueden tener dificultades para hacer frente a estas exigencias financieras.

 

Un entorno normativo en rápida evolución

Las leyes y normativas vigentes que rigen el tratamiento de los datos pueden cambiar con rapidez, y es probable que con el tiempo otras jurisdicciones de todo el mundo introduzcan sus propios marcos normativos. Este panorama legal que evoluciona rápidamente puede ser un reto para las organizaciones, ya que deben supervisar continuamente los cambios legislativos en todos los países en los que operan. 

 

Tensión entre las operaciones globales y las restricciones locales

Los requisitos de soberanía de datos pueden dificultar la actividad empresarial de las organizaciones internacionales, ya que los conjuntos de datos fragmentados obstaculizan la analítica de datos exhaustiva, mientras que las restricciones regionales sobre los datos pueden afectar al desarrollo de productos a nivel mundial. Las organizaciones deben encontrar el punto medio entre la eficiencia operativa y el cumplimiento de la soberanía de datos.

Prácticas recomendadas para gestionar la soberanía de datos

La soberanía de datos es compleja y las organizaciones pueden adoptar diferentes enfoques, pero estas prácticas recomendadas abordan los desafíos más habituales:

 

1. Realizar auditorías de datos periódicas

Las auditorías de datos periódicas te ayudan a tener controlados los datos que has recopilado, dónde están almacenados, cómo se mueven y quién puede acceder a ellos. Al elaborar un inventario actualizado de todas las ubicaciones físicas donde residen tus datos, puedes identificar las leyes y normativas regionales que debes cumplir. Asegúrate de que tu auditoría incluya datos de producción, copias de seguridad, entornos de desarrollo y datos en posesión de terceros.

 

2. Elegir opciones regionales de alojamiento en la nube

Para ayudar a tu organización a mantener los datos dentro de los límites geográficos requeridos, elige un proveedor de nube con capacidades de alojamiento regional consolidadas que también ofrezca garantías contractuales sobre la ubicación de los datos. Cuando evalúes a un proveedor, asegúrate de que sus acuerdos de servicio incluyan compromisos claros con respecto a la residencia de datos.

 

3. Implementar políticas de cifrado sólidas

El cifrado de datos permite a las organizaciones controlar quién puede acceder a sus datos y cuándo. Aunque el cifrado no elimina las obligaciones de soberanía de datos, ofrece un nivel de protección adicional en caso de que los datos atraviesen fronteras por accidente. Asegúrate de cifrar los datos tanto en reposo como en tránsito, y mantén el control sobre todas las claves de cifrado.

 

4. Supervisar la evolución de las normativas locales

Es importante hacer un seguimiento riguroso de los cambios normativos en todas las jurisdicciones donde está presente tu organización, así como evaluar periódicamente cómo podrían afectar a tus operaciones comerciales. La forma más completa de hacerlo es contar con asesores jurídicos en cada ubicación, pero también puedes plantearte suscribirte a boletines de novedades legales y unirte a grupos del sector.

 

5. Desarrollar una estrategia de gobernanza que priorice el cumplimiento

No dejes para el final la soberanía de datos: intégrala desde el comienzo en tus operaciones. Ten en cuenta las cuestiones relacionadas con la soberanía de datos a la hora de desarrollar tus productos, elegir los mercados en los que quieres entrar y seleccionar los proveedores con los que trabajar. Desarrolla un marco de gobernanza de datos con funciones y responsabilidades claramente definidas para los empleados encargados de la toma de decisiones relacionadas con la soberanía.

 

6. Colaborar con expertos legales y de cumplimiento

Además de entablar relaciones con asesores jurídicos en cada jurisdicción donde opere tu organización, trabaja con expertos legales que conozcan a fondo las leyes internacionales de protección de datos. Estos expertos cuentan con experiencia práctica y ayudan a organizaciones globales a navegar por el complejo entramado de requisitos internacionales de soberanía de datos, e incluso pueden representar a tu organización en procedimientos de ejecución ante administraciones locales.

 

7. Crear un plan de respuesta ante incidentes transfronterizo

Desarrolla un plan de respuesta ante incidentes que los empleados puedan seguir en caso de filtración de datos u otra infracción del cumplimiento. Asegúrate de incluir definiciones de las filtraciones de datos para cada región, los datos de contacto de los equipos de respuesta regionales correspondientes y procedimientos claros de derivación. Incluye plantillas de notificación preaprobadas para los organismos reguladores y las partes interesadas clave en todos los idiomas pertinentes. Realiza simulacros de respuesta ante incidentes con regularidad para identificar deficiencias o puntos débiles antes de que se produzca un incidente real.

Soberanía de datos en la computación en la nube

Muchas organizaciones utilizan su infraestructura de nube para almacenar datos en una región, procesarlos en otra y replicarlos en varias ubicaciones para mejorar el rendimiento, lo que hace que la soberanía de datos sea aún más compleja.

Para abordar estas preocupaciones, los principales proveedores de nube ofrecen ahora soluciones cada vez más sofisticadas. Por ejemplo, AWS proporciona implementaciones específicas por región y el compromiso contractual de que los datos permanecerán dentro de regiones concretas. Microsoft Azure y Oracle Cloud ofrecen a sus clientes garantías regionales similares y han desarrollado soluciones de “nube soberana”. Además, estos proveedores mantienen certificaciones de cumplimiento y realizan auditorías periódicas.

Sin embargo, las organizaciones no pueden dejar sus responsabilidades de cumplimiento únicamente en manos de sus proveedores de nube. Los contratos con proveedores de nube deben abordar específicamente la soberanía de datos e incluir compromisos claros sobre la ubicación de los datos; pero, además, las propias organizaciones deben ser conscientes de sus responsabilidades específicas y mantener el control de dónde se almacenan y cómo se gestionan sus datos.

Conclusión

En la actualidad, el cumplimiento de la soberanía de datos ha dejado de ser opcional: es un requisito esencial para el negocio que las empresas no pueden permitirse pasar por alto. El panorama global del cumplimiento será cada vez más complejo, y las organizaciones que se adapten de forma proactiva seguirán cumpliendo la normativa y se ganarán la confianza de usuarios y partners. Aquellas que lo traten como algo secundario correrán el riesgo de sufrir sanciones financieras severas, daños a su reputación, un mayor escrutinio normativo y otras desventajas competitivas.

El ámbito de la soberanía de los datos cambia constantemente y es cada vez más complejo. Para ir un paso por delante, sigue de cerca los cambios normativos y la evolución de las soluciones en la nube. Adapta tus prácticas según sea necesario e invierte en la experiencia necesaria para garantizar el cumplimiento.

Preguntas frecuentes sobre soberanía de datos

Los requisitos de soberanía de datos a menudo estipulan que las investigaciones de seguridad y los análisis forenses se gestionen dentro de jurisdicciones específicas, y algunas leyes de soberanía también restringen dónde pueden almacenar las organizaciones los datos de supervisión de seguridad. Todo esto puede complicar las operaciones de seguridad para las empresas globales.

Para cumplir las normas de soberanía de datos, las organizaciones deben elegir proveedores de nube con presencia en las regiones en las que operen y asegurarse de que su infraestructura de nube está configurada para que los datos no se repliquen en ubicaciones que no cumplan las normativas. Los contratos con los proveedores de nube deben incluir cláusulas explícitas sobre cuestiones como la ubicación de los datos y el acceso por parte de las autoridades.

Estados Unidos no cuenta con leyes de soberanía de datos tan completas como las de la Unión Europea con el RGPD, pero sí dispone de una serie de leyes en materia de privacidad de datos. Algunas son a nivel estatal, como la Ley de Privacidad del Consumidor de California (CCPA) o la Ley de Privacidad de Colorado (CPA). Otras son específicas de determinados sectores, como la Ley de Portabilidad y Responsabilidad de Seguros Médicos (HIPAA) para la sanidad y la Ley Gramm-Leach-Bliley (GLBA) para los servicios financieros. Aunque Estados Unidos no cuenta con requisitos estrictos de localización de datos, ciertas leyes estadounidenses pueden aplicarse a los datos que pertenecen a ciudadanos estadounidenses, incluso aunque dichos datos se almacenen fuera de Estados Unidos.

Una nube soberana es un modelo de implementación diseñado para satisfacer los estrictos requisitos de residencia y soberanía de datos de países o regiones específicos. Ofrece sólidas garantías contractuales sobre dónde se almacenan los datos y quién puede acceder a ellos, lo que simplifica la complejidad del cumplimiento en múltiples jurisdicciones para las organizaciones globales.